Ruta de la Calma: hacia un mototurismo sostenible y respetuoso con el territorio en Mallorca
Un nuevo paradigma: rodar con respeto
Mallorca no necesita velocidad; necesita pausa, aprecio y respeto por su identidad. Bajo esta premisa, hoy se ha celebrado una reunión clave entre la Federació Balear de Motociclisme (FBM), el Consell de Mallorca y representantes institucionales municipales para sentar las bases de la futura Ruta de la Calma.
Este encuentro marca el inicio de un proyecto que busca transformar la manera en que se recorre la isla sobre dos ruedas. No se trata de una campaña de atracción turística, sino de una propuesta de gestión de la movilidad responsable, diseñada para poner en valor el patrimonio y la cultura de nuestras comarcas sin comprometer la tranquilidad de sus habitantes.
¿Qué es la Ruta de la Calma?
La propuesta, impulsada técnicamente por el 1/2 Milla Motoclub, plantea un itinerario circular de 85 kilómetros que transcurre por las comarcas del Migjorn y Llevant.
El objetivo es claro: ofrecer una alternativa pausada que conecte con el entorno rural de manera silenciosa. La ruta propone un recorrido por municipios con gran carga identitaria:
- Llucmajor
- Campos
- Ses Salines
- Santanyí
- Felanitx
- Manacor
- Sant Llorenç
- Son Servera
Mototurismo como herramienta de cohesión
Somos muy conscientes de la sensibilidad actual respecto a la presión sobre el territorio. Por ello, la Ruta de la Calma nace con un ADN diferente. Se fundamenta en cuatro pilares para garantizar que aporte valor real a la isla y a su gente:
- Sostenibilidad Ambiental: fomento de una conducción eficiente y respeto absoluto por los espacios naturales.
- Desmasificación: al diversificar los recorridos y promover el interés por el patrimonio interior, se reduce la presión en los puntos saturados de la costa.
- Digitalización: uso de herramientas digitales para guiar al usuario por la historia y la cultura local, evitando la señalética invasiva.
- Convivencia: el proyecto busca que el motorista sea un visitante que se integra, consume producto local y respeta el descanso de los vecinos.
«Queremos que el mototurismo sea una herramienta de valor para la isla, una forma diferente de conocer Mallorca: más pausada, conectada con el entorno y alejada de la masificación.»
Un esfuerzo colaborativo
Este proyecto se encuentra en fase de desarrollo y destaca por su espíritu abierto. Cuenta con el apoyo inicial de los ayuntamientos de Llucmajor y Son Servera, pero la mesa de trabajo celebrada hoy demuestra la voluntad de sumar esfuerzos entre la administración insular, la Federació Balear de Motociclisme y los municipios.
Desde la FBM, seguir trabajando para que el deporte y la pasión por la moto sea compatible con el cuidado de nuestra tierra, apostando siempre por la calidad humana y el respeto al territorio.
